KST- Graphical Abstract-Cell Reports-14-03-2017

Hasta ahora el origen de los hepatocarcinomas (tumor de hígado agresivo con altas tasas de mortalidad) se atribuía en la mayoría de los casos a la transformación maligna de los hepatocitos. Sin embargo, un trabajo realizado por científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) muestra que hay varios matices en el desarrollo de carcinomas de hígado agresivos.

El Dr. Nabil Djouder, jefe del Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del CNIO y principal autor de esta investigación, nos explica como las células madre del hígado dan lugar generalmente a tumores benignos, aunque en ocasiones, los hepatocitos malignificados interactúan con éstas, activándolas y convirtiéndolas en oncogénicas a pesar de que su transformación no se haya dado en los primeros pasos del desarrollo del tumor.

Djouder y su equipo han creado un modelo animal con el que han podido reproducir el proceso de formación de tumores en el hígado humano. Además, han llevado a cabo diferentes experimentos genéticos con el objetivo de definir la histopatología de los diferentes tumores que se desarrollan en este órgano, tanto en tumores benignos como en malignos.

Tal y como se muestra en el trabajo del Dr. Djouder, cuando los hepatocitos malignos activan las células madre del hígado, éstos secretan principalmente dos moléculas (alfa-ketoglutarato y galectina-3) encargadas de la activación y transformación oncogénica de las células madre. Djouder y su equipo han conseguido bloquear la galectina-3 impidiendo la interacción de las células, con la consiguiente reducción en la formación de tumores. Este hallazgo podría tener implicaciones terapéuticas en un futuro tanto para detectar cuándo los hepatocitos están activando células progenitoras acercando así la pre-gnosis del tumor, como para bloquear a los mismos evitando que el tumor llegue a desarrollarse.