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La hematopoyesis clonal de significado indeterminado (CHIP) es un hallazgo frecuente, presente en hasta un 10-15% de los adultos, caracterizada por la presencia de precursores hematopoyéticos clonales portadores de mutaciones en genes como PPM1D, TET2, DNMT3A, ASXL1, TP53 y otros. Estas personas tienen un riesgo incrementado de desarrollo de neoplasias mieloproliferativas, como mielodisplasias o leucemias mieloides agudas. La frecuencia de CHIP se incrementa con la edad, alcanzando hasta un 50%.

Ahora, Ebert y colaboradores demuestran que los pacientes sometidos a trasplante autólogo de médula ósea después de un linfoma y portadores de CHIP tienen un riesgo incrementado de desarrollar neoplasias mieloides asociadas con la terapia recibida, así como enfermedad cardiovascular.

El estudio, realizado en una serie de 12 pacientes que han desarrollado neoplasias mieloproliferativas después de transplante autólogo de médula ósea mostró presencia de algunas mutaciones después encontradas en las neoplasias mieloides posteriormente desarrolladas. Los datos se confirmaron en una serie de validación compuesta por 401 pacientes sometidos a transplante después de un diagnóstico de linfoma no-Hodgkin. Los genes mutados eran más frecuentemente PPM1D y TP53, un dato que sugiere que mutaciones en estos genes precisos implica un mayor riesgo del desarrollo de una neoplasia secundaria en estos pacientes diagnosticados de linfoma y sometidos a trasplante autólogo.

Los autores sugieren que estos pacientes con CHIP deberían ser sometidos a un tratamiento distinto, evitando el transplante autólogo. Esta observación se añade a un trabajo también recientemente publicado mostrandoque médula ósea de donantes con CHIP usada en transplante alogénico implica unriesgo mayor de citopenias no explicadas (Blood, 6 July 2017,  Volume 130, Number 1, 92-94).