Metastasis-cerebral

Entre un 10% y un 40% de tumores primarios termina en metástasis al cerebro, lo cual es devastador para los pacientes porque las únicas opciones que tienen son la cirugía y/o la radioterapia, y no es difícil imaginar las consecuencias asociadas a las complicaciones de ambas opciones, o un afortunado 20% de pacientes que se puede beneficiar de alguna terapia dirigida o de la inmunoterapia. Para más inri se suele descartar a estos pacientes de los ensayos clínicos en cuanto hay metástasis a cerebro debido a su mala prognosis, por lo que básicamente es una sentencia de muerte y una agonía para las familias.

Pero hoy os vamos a hablar sobre un gran descubrimiento publicado en Nature Medicine y una dura realidad: una nueva terapia dirigida contra la metástasis cerebral con unos resultados espectaculares en un ensayo clínico en pacientes que no puede avanzar para que salga a la clínica por falta de fondos. Está claro que algo hay que hacer, esto no puede seguir así.

El grupo de Manuel Valiente, jefe del Grupo de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha conseguido demostrar en un ensayo clínico compasivo que la administración de silibinina, un inhibidor de STAT3 (signal transducer and activator of transcription 3) en los astrocitos reactivos (RAs), podría ser una nueva terapia eficaz y segura para tratar estas metástasis, y no sólo eso, si no que esta terapia sería válida para cualquier tipo de metástasis cerebral independientemente del tumor primario que la generó ya que este compuesto impide que STAT3 active un programa estándar “pro-metastatico” en los RAs.

Los resultados son tan esperanzadores, que en su ensayo clínico con 18 pacientes con carcinoma de pulmón y metástasis cerebral han respondido positivamente un 75%; tres de ellos (20%) con una respuesta total y 10 (55%) con una respuesta parcial. Cabe destacar que los pacientes control sin tratar presentaron una supervivencia media de tan sólo cuatro meses frente a los 15,5 meses de supervivencia en los pacientes tratados con silibinina. Este tratamiento no sólo aumenta la supervivencia en pacientes con metástasis en estadios avanzados, si no que encima no presenta toxicidad asociada.

Y aquí es donde nos chocamos con la dura realidad, se carecen de fondos para poder seguir desarrollando estos estudios clínicos y que este fármaco pueda ver la luz en la clínica.