Es bien sabido cómo la apoptosis mediada por TP53 ayuda a eliminar las células tumorales. Sin embargo, algunos tumores avanzados suelen presentar mutaciones en esta vía que previenen la muerte de las células cancerosas conduciendo a la progresión del tumor.

Inesperadamente, investigadores del MIT dirigidos por el Dr. H. Robert Horvit, han publicado recientemente en Nature una vía alternativa conocida como extrusión celular, que también puede usarse para eliminar células precancerosas o cancerosas y que parece ser iniciada por TP53. Por lo general, cuando una célula ya no es necesaria, se “expulsa” de su línea celular sin afectar la estructura general, como por ejemplo, en el revestimiento del intestino o en los pulmones.

Los investigadores del MIT han podido correlacionar por primera vez el ciclo celular, principalmente CDK1, y el proceso de extrusión celular. Cuando una célula inicia el ciclo celular y su ADN se copia, pero no puede completar adecuadamente el ciclo celular, activa el mecanismo de extrusión celular y se desprende. Parece que estas células suelen seguir una división celular asimétrica porque tienen niveles bajos de una enzima llamada LRR-1, que es fundamental para la replicación del ADN. Cuando hay estrés replicativo, CDK1 se inactiva. No es sorprendente que CDK1 también sea necesaria para la adhesión celular, por lo que parece factible que si una célula no sigue la progresión del ciclo celular de manera adecuada, será expulsada. Sorprendentemente, se ha identificado TP53 como un mediador de inicialización de este mecanismo cuando hay estrés de replicación, pero este mecanismo depende principalmente de la maquinaria del ciclo celular, lo que hace que sea más factible como objetivo de posibles nuevas terapias contra el cáncer.