imagen

El cáncer de piel es la desregulación de las células anormales en la epidermis causado por el daño al ADN inducido por los rayos UV. A pesar de la gran carga de mutaciones que las células de la piel tienden a acumular a medida que envejecemos, la mayoría de las mutaciones terminan siendo inofensivas y no se convierten en melanomas.

Para poder comprender los orígenes del melanoma y dilucidar la relevancia de algunas de las mutaciones iniciadoras, Tang et al. obtuvieron pequeñas biopsias de epidermis normal y crecieron in vitro colonias a partir de células individuales de la piel. Sorprendentemente, el análisis de secuenciación de ADN ha demostrado que a medida que envejecemos, las colonias mutantes comienzan a expandirse por toda nuestra piel formando campos clonales de mutaciones.

Al comparar el análisis de secuenciación de ADN y ARN de colonias derivadas de melanocitos individuales de biopsias normales o de cáncer de piel, Tang et al. han descubierto que el número total de mutaciones observadas en los melanocitos expuestos al sol es similar al número de mutaciones encontradas en los melanomas (alrededor de 20000 mutaciones por célula). Sin embargo, el hecho de que los melanocitos obtenidos de pieles expuestas al sol de forma intermitente, como la espalda o los muslos, presentaran más mutaciones que los melanocitos de zonas de exposición crónica, como la cara, fue completamente inesperado. Estos resultados se correlacionan con las áreas donde generalmente se encuentran los melanomas.

Otro resultado interesante fueron las grandes diferencias en la carga mutacional al comparar dos melanocitos obtenidos de la misma área expuesta al sol en el mismo individuo. Este hallazgo podría implicar que algunos melanocitos están de alguna manera protegidos de la acumulación de mutaciones o que algunos melanocitos son más propensos a acumular daños en el ADN inducidos por los rayos UV. Paralelamente, Tang et al, también encontró que al menos el 20% de los melanocitos tenían mutaciones impulsoras de melanoma que condujeron en algunos casos a esos «campos clonales mutantes» en la piel que mencionamos anteriormente, lo que podría explicar los melanomas de novo.

En conclusión, las bases moleculares del cáncer de piel aún quedan lejos de ser comprendidas por completo.