La inmunoterapia ha abierto una enorme ventana terapéutica en la última década. Sin embargo, todavía queda mucho trabajo por hacer para explorar todas las posibilidades y los mecanismos subyacentes detrás de esta modulación y resistencias asociadas. De hecho, este es el caso del cáncer de células escamosas de cabeza y cuello, un tipo de cáncer altamente invasivo que suele presentar resistencia a la terapia con anti-PDL1 y de muy mal pronóstico.

Dentro de estas líneas, la revista Cell Stem Cell acaba de publicar un estudio muy elegante en ratones realizado por la Universidad de UCLA en el que desvelan a CD276 como el gen responsable de permitir que las células madre cancerosas eludan el reconocimiento inmunológico de las células T. De hecho, CD276 codifica una proteína de la superficie celular localizada en las capas externas de los tumores que previene la respuesta de las células T dentro del interior del tumor.

Además, la administración de anticuerpos anti-CD276 fue capaz de bloquear este punto de control e inhibió no solo el crecimiento y la progresión del tumor, sino también su metástasis a través de una reducción significativa de células madre cancerosas dependiente de células T CD8 + y su transición epitelio-mesenquimal.

Con suerte, estos resultados pronto se traducirán en la clínica.