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La estratificación del paciente es clave para administrar el tratamiento adecuado. Y para esto es esencial tener buenos biomarcadores que puedan ayudarnos a decidir qué pacientes debemos tratar cada vez, durante cuánto tiempo y cuándo es el momento de detener el tratamiento.

Con esta idea en mente, el Dr. Luis Paz-Ares y su grupo, la Unidad de Investigación Clínica del Cáncer de Pulmón H12O-CNIO, están haciendo avances prometedores en la lucha contra el cáncer de pulmón. Recientemente han identificado y validado un nuevo biomarcador, la N-cadherina, que podría ayudar a predecir la respuesta al tratamiento de las terapias anti-FGFR en pacientes con CPNM, un tratamiento que todavía no se usa para este tipo de cáncer, pero que muestra buenos resultados en cancer de vejiga y colangiocarcinoma.

La interacción entre la N-cadherina y el receptor de FGF en diferentes señales oncogénicas se conoce desde hace bastante tiempo porque la N-cadherina coopera con el receptor FGF dando como resultado señales que conducen a la modulacion ascendente de MMP-9 y, por lo tanto, a la invasión celular, pero también apoyando la diseminación sistémica de las células tumorales al permitir que las células tumorales circulantes se asocien con el estroma y el endotelio en sitios distantes.

Aunque hasta ahora solo se ha probado en cultivos celulares y modelos animales, los resultados obtenidos son tan sólidos que los ensayos clínicos de cáncer de pulmón están a punto de comenzar. Por lo tanto, este biomarcador podría ser esencial para predecir qué pacientes podrían beneficiarse de una terapia anti-FGFR. Con suerte, estos estudios podrían extrapolarse a otros tipos de tumores, como el cáncer de mama, ya que la N-cadherina está presente en las líneas celulares de cáncer de mama más invasivas y desdiferenciadas que conducen a una mayor motilidad, invasión y metástasis.